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Poemario NO TARDES EN VOLVER A LA CRISTALERA DEL TIEMPO, de Virtudes Reza. EDITORIAL LEDORIA
El círculo alquímico, de Paco Gómez Escribano. Editorial Ledoria. I.S.B.N.: 978-84-95690-73-9. A la venta en enero.
viernes, 1 de marzo de 2013
La fiesta, de Luis Gutiérrez Maluenda, por Paco Gómez Escribano
Cuando un autor te inspira confianza, procuras hacerte con todo lo que publica, independientemente de tramas, personajes o de tu predisposición a comprar libros. “La fiesta” (Editorial Alrevés) es la última novela de Luis Gutiérrez Maluenda. Y si bien todas sus novelas publicadas por la editorial hasta ahora correspondían a la serie del detective Atila, en esta, el autor nos ofrece una historia diferente, pero una historia de género negro al más puro estilo Maluenda.
Los protagonistas principales son Susana, Marta, Salvio y Raúl. Acuden a una fiesta en la que Susana descubre a una chica degollada en la bañera. La fiesta la organiza Pablo, que es el jefe de Marta. Marta y Raúl están casados, pero en proceso de separación. Salvio es el amante de Marta y la ha acompañado a la fiesta. Y Raúl, que es médico, es el encargado de atender el shock de Susana. La investigación corre a cargo del inspector Colomer, un policía incisivo con un ojo que va a su bola y emite destellos intimidatorios, cuyo principal pasatiempo es desmantelar refranes. A lo largo de la investigación, el obstinado inspector se empeña en tratar a los cuatro personajes como una unidad y estos se organizan para seguir una estrategia común, a pesar del odio existente entre Marta y Raúl, los constantes enfrentamientos de Susana y Marta y el escepticismo de Salvio.
La novela está narrada en primera persona, pero de una forma muy especial, ya que son los cuatro protagonistas quienes nos cuentan la historia alternativamente, lo que propicia una riqueza de perspectivas. El lector debe hacerse una idea de lo que sucede a través de testimonios que muchas veces son contradictorios y que están marcados por las propias relaciones de los personajes, que destilan cinismo, envidia, celos… Y todo ello aderezado por unos secundarios cuyas peculiaridades especiales hacen de la historia una delicia. Para los lectores antiguos, hay un guiño del autor, ya que introduce como secundario a un personaje entrañable que ha protagonizado muchas de sus novelas, y hasta aquí puedo decir.
El desenlace es totalmente inesperado, ya que uno de los personajes no ha dicho toda la verdad y la cuenta al final. Pero la forma en que Maluenda nos conduce hasta él, podríamos decir que es bastante heterodoxa, ya que nos hace pasar por un epílogo del autor en el que es él el que de repente nos habla en primera persona . Después, los personajes se le rebelan. En definitiva, un final espectacular en cuanto a la resolución de la trama y en cuanto a la forma.
Una novela totalmente recomendable plagada de sentido del humor y llena de fuerza. Desde mi punto de vista, una virguería narrativa del autor que profundiza en los sentimientos humanos, poniéndose en la piel de mujeres y de hombres, diferenciando lo masculino y lo femenino y sus intereses encontrados, resolviendo todas las situaciones con éxito.
Valga una muestra del buen humor que destila esta novela:
Frente a la ventana de mi dormitorio hay un solar vallado en el que un día u otro construirán pisos o cualquier otra cosa. Una de las vallas que lo cercan es una superficie lisa y blanca, en ella se entretienen los poetas urbanos, los Van Gogh del espray y os que no tienen otra cosa que hacer que expresar allí sus enloquecidas ideas, debido a que en otro lugar los echarían a patadas. Hay un pequeño espacio que por alguna razón que desconozco parece reservado a mensajes que inciten a la meditación. Cada dos o tres días cambia el mensaje, alguien borra cuidadosamente el antiguo y al poco aparece uno nuevo. Me he acostumbrado a leerlos, en ocasiones tienen mérito. El de aquel sábado decía: “Para vivir fuera de la ley hay que ser honrado. Bob Dylan”.
Debajo estaba la respuesta de alguien que pensaba que él también tenía derecho para emborronar la valla; decía: “Y para ser un psicópata hay que lavarse el pelo tres veces por semana”. Firmaba: “El estilista de Bob Dylan, probablemente tan borracho como él mismo”.
Era posible que Dylan fuera el autor de la primera frase, de lo que no me cabía duda era de que Dylan no tenía estilista.
Se hubiese suicidado.
Al estilista, me refiero.
El autor nos ha hecho descansar de Atila, pero nos ha regalado a ese personaje tan peculiar, el inspector Colomer, que estoy seguro de que volverá a aparecer en alguna de sus futuras novelas. Porque de Luis Gutiérrez Maluenda, siempre queremos más.
(Biografía obtenida de Al revés editorial)
El autor: Después de dedicarse buena parte de su vida a ejercer de ejecutivo informático, decide abandonar para escribir novelas de género negro. Su primera novela, Putas, Diamantes y Cante Jondo, fue finalista del premio Mejor Primera Novela de 2005 otorgado por la Asociación de Novela Negra y Policíaca Brigada 21. Otras de sus novelas son 806 Solo para adultos, finalista del premio Yoescribo.com, Música para los muertos (2007) y Una Anciana Obesa Tranquila (2009). Ha publicado también ensayos y cuentos en diferentes medios culturales, como las revistas El coloquio de los perros y Prótesis o el fanzine LH’ Confidential; su cuento «Harlem» figura en la antología La Lista Negra que reúne a los nuevos valores de la novela policíaca española. Asimismo, su conferencia sobre la importancia del jazz y el blues en la novela negra, se incluye en el libro Geografías en Negro. Complementa su tiempo asistiendo como invitado a conferencias y mesas redondas en torno a su tema preferido, novela negra, jazz y blues.
Novelas:
La fiesta, (2013)
Ruido de cañerías, (2012)
Un buen lugar para reposar, (2012)
Un caniche blanco muerto, (2012)
Los muertos no tienen amigos, (2011)
Mala hostia, (2011)
El árbol bajo el que siempre llueve, (2011)
Un origen salvaje, (2011)
Una anciana obesa y tranquila, (2009)
Música para los muertos, (2007)
Putas, diamantes y cante jondo, (2005)
martes, 5 de febrero de 2013
Las cartas robadas, de Lorenzo de Médici, por Paco Gómez
Muchas son las ocasiones en las que se habla de géneros, que
en el fondo, no es sino una forma de intentar catalogar una novela, dada la
costumbre cerebral de inventariar todo lo que nos rodea. Los autores solemos opinar
que no pensamos en ello cuando escribimos una novela, que eso de catalogar es
más cosa de libreros, aunque solo sea por situar las novelas en una sección o
en otra. Y puede ser que así sea en algunos casos, pero yo no estoy del todo de
acuerdo. Cuando se acomete un proyecto novelístico, el autor tiene en la cabeza
o sobre el papel un esquema y lógicamente, ya que el escritor es antes lector,
aunque sea de forma inconsciente, es el primero en catalogar su propio
proyecto.
Las cartas robadas (ed. Espasa, 2012), es la
cuarta novela de Lorenzo de Médici (también ha escrito ensayos).
Para orientar al lector, podríamos decir que es una novela que cabalga entre el
siglo XVII y la actualidad. Podemos decir que es una novela histórica, ya que
narra hechos relacionados con María de Médicis, conocida como la
reina madre y antepasada del propio autor. Pero a la vez es una novela negra,
ya que los hechos que se narran en la actualidad tienen que ver con una intriga
alrededor de un asesinato con investigación policial. Son varios los autores
que están conjugando el género negro con el histórico cosechando un más que
merecido éxito.
Las cartas robadas comienza con el viaje de Ann
Carrington, profesora de historia de la Universidad de Brown en Estados
Unidos, hasta Italia. El motivo del viaje es la relación por carta de la
profesora con Gianni Scopetta, un erudito profesor de la universidad de Florencia que asegura
tener documentos históricos relativos a unas cartas secretas de María de
Médicis que nunca han visto la luz. Ann decide viajar a Italia a pesar de que
la relación con el profesor se ha producido única y exclusivamente por correo
electrónico, pero puede más su necesidad de documentarse sobre la reina madre
para un ensayo que está escribiendo. Cuando llega a Italia, el profesor no
acude a la cita. Más tarde, se entera de que el profesor ha sido asesinado en
plena calle. A partir de aquí, junto al inspector de Policía y la viuda del
profesor, Ann se verá involucrada en una investigación en la que poco a poco se
darán cuenta de que no están solos y en donde nada es lo que parece.
Lorenzo va encajando con habilidad capítulos que nos remontan al año 1623, en donde María de Médicis planea un proyecto secreto para volver al poder. Aleccionada sobre toda clase de intrigas palaciegas, sabe que no puede fiarse de nadie, ni siquiera de las personas de su entorno. Además es víctima de un chantaje por parte de un misterioso personaje y vigilada de cerca por el cardenal Richelieu. Por una serie de circunstancias, confía en Rubens, a quien ha encargado la decoración de la galería del palacio de Luxemburgo. El pintor idea un código criptográfico que le servirá en las comunicaciones con la reina, pero esta desconoce que Rubens es a su vez espía de la infanta Isabel Clara Eugenia, que bierna los Países Bajos en nombre de su sobrino, el rey Felipe IV de España.
Las dos tramas caminan hacia un desenlace inesperado,
resuelto con soltura por el autor, en el que presente y pasado se entremezclan
para abordar temas recurrentes en la historia de la literatura: amor, odio,
codicia, envidia... El autor utiliza para narrar los hechos la técnica del
narrador omnisciente, así que conoce todos los hechos y los va dosificando
componiendo un ritmo de lectura ameno y ágil, incrementando las dosis de
intriga y haciendo que el lector quiera saber más y desee en cada capítulo
relacionar los hechos que suceden en la actualidad con los que ocurren en el
pasado.
Si os gusta la novela histórica y el género negro, aquí
tenéis una novela altamente recomendable que no os decepcionará.
Libros del autor:
1 Las cartas
robadas
2 El amante
Español
3 El secreto
de Sofonisba
4 La conjura
de la reina
5 Guias de
viaje Lorenzo de' Medici · Florencia y Toscana
6 Guias de
viaje Lorenzo de' Medici · Campos de gof de España
7 Los Médicis
- Nuestra historia
El autor:
Lorenzo de Médicis es descendiente directo de la familia
Médicis, una de las más importantes de la Historia, cuyo mecenazgo impulsó la
creación de las más grandes obras del Renacimiento. nació en Milán (Italia) y pasó su infancia en Suiza. Ha
vivido en Estados Unidos y en varios países europeos, residiendo en España
desde hace más de una década. Habla seis idiomas.
jueves, 31 de enero de 2013
¿De qué se ríen ustedes?, por Paco Gómez
Ser político, en teoría, es una cuestión vocacional, pero
esto, en la práctica es mentira. Cuando cualquier joven con inquietudes,
honrado y con la mente limpia intenta hacer carrera defendiendo los intereses
de los ciudadanos, se lo quitan de en medio porque no les interesa. ¿Cuál es la
verdadera intención del político? Acaparar poder, sin lugar a dudas. Por eso en
las campañas electorales (por cierto, financiadas por los bancos como a ellos
les da la real gana), se desgañitan en plazas de toros o estadios de fútbol
pidiendo, suplicando el voto. Recintos que llenan poniendo autocares para traer
a gente de otros pueblos y lugares, gente afín que aplaudirá sus frases
retóricas o gente a la que pagarán con un bocadillo y una cerveza, tal es la
desvergüenza de unos y el borreguismo de otros.
No hay ex presidente, ex ministro, ex consejero, etc., que
no ocupe un cargo en el consejo de administración de alguna multinacional a la
que ellos mismos han favorecido. Mientras están en activo, tienen la
responsabilidad de adjudicar obras, recalificar terrenos y conceder licencias,
entre otras lindezas, labores que luego se ven recompensadas por empresarios
sin escrúpulos que no dudan en pagar comisiones a políticos corruptos que hacen
del herario público su propio negocio personal.
Por el hecho de ocupar un escaño, cuando lo ocupan, pues
parece que todos los días son fiesta para algunos, adquieren unos derechos que
se escapan al razonamiento, cobrando pensiones vitalicias con las que pueden
dedicarse el resto de su vida a tocarse las narices mientras los demás hemos de
seguir trabajando hasta que ellos nos dicen (la jubilación ya va por los
sesenta y siete).
El color del partido es lo de menos. Los dos mayoritarios ya
han gobernado varias veces. Y cada presidente del Gobierno ha hecho mejor al
anterior, por difícil que pudiera parecer. Las partidas presupuestarias de
Zapatero y sus ministras barbies hicieron del surrealismo un ejercicio
cotidiano llevando al país a una crisis económica sin precedentes. No olvidemos
que el movimiento 15 M surge durante su birreinato.
Mira que Zapatero lo hizo mal. Bueno, pues llega Rajoy y pone
a nuestra sufrida España patas arriba, cambiando todo lo cambiable y lo que no,
recortando en Educación, Sanidad, Justicia... (¡Joder con los conservadores!).
Nos hablan de austeridad y de sacrificios los mismos que arrastran la trama
Gürtel, el caso Urdangarín y ahora el caso Bárcenas.
Si lo de la portada de “El País” del 31 de enero es cierto,
Rajoy debería dimitir y convocar elecciones generales anticipadas. De momento,
los grafólogos ya aseguran que la letra del papel de marras es de Bárcenas y
Pío García Escudero, uno de los que aparece en la lista, admite haber cobrado
esas cantidades pero como un crédito a bajo interés que ya devolvió. ¿Un
crédito a bajo interés? ¿Por qué él sí y el resto nos tenemos que buscar la
vida a unos intereses del carajo?
miércoles, 16 de enero de 2013
La marca del meridiano, de Lorenzo Silva, por Paco Gómez
Reseñar una novela de Lorenzo Silva es fácil y agradable, tanto o más como leerla, y más si se trata de una de la serie de Belvilacqua y Chamorro que tantas alegrías han dado al autor. Primero un Nadal y ahora un Planeta, quizá los premios más prestigiosos que puede llegar a alcanzar un novelista. El Nadal no da mucho dinero, pero da prestigio y encarrila definitivamente la carrera de quienes lo han ganado. El Planeta da prestigio y dinero, más allá de sus luces y sus sombras y de que muchos años los encargados del premio han optado más por fórmulas de marketing que por la calidad literaria.
El que haya sido Silva quien lo ha recibido este año supone un cambio de política en la dinámica del galardón. Se premia una trayectoria intachable y a la vez se da ímpetu a un género, el policiaco, tantas veces denostado y puesto en entredicho por los críticos más pulcros. Y llega en un momento de crisis económica, un hábitat muy confortable para escribir novela negra y, por tanto, describir la realidad social que nos rodea, algo para lo que el género es la herramienta más adecuada. Más allá de la trama y los personajes, Lorenzo aprovecha para describir ciertos aspectos preocupantes, como la corrupción o el hecho de que Gadafi (vale, un tirano y un sátrapa) fuera linchado y que la televisión acercara el hecho a todos los hogares del mundo para que los ciudadanos lo vieran mientras comían apaciblemente en los comedores de sus casas.
“La marca del meridiano” (Editorial Planeta), nos presenta el caso de un guardia civil retirado que aparece colgado de un puente. Ha sido brutalmente asesinado, su cuerpo presenta marcas de tortura. Casualmente, el muerto fue antiguo compañero de Belvilacqua, además de maestro y mentor. A partir de aquí, Vila (para los que no lo sepan, abreviatura de Belvilacqua), Chamorro y todo el equipo habitual de investigación se ponen a trabajar, transcurriendo la mayor parte de la trama en Barcelona, antiguo destino del protagonista, que recurre a solicitar la colaboración de los Mossos d’Esquadra para evitar el lío de las jurisdicciones de los dos cuerpos. En el desarrollo de la investigación, se toparán con uno de los temas de actualidad actuales, la corrupción policial, y también con otro de los problemas que acecha siempre a la sociedad, la trata de mujeres. Pero más allá de la resolución del caso y de reflejar la realidad social, Lorenzo, en esta ocasión, disecciona al ser humano para enfrentarle a sus miedos y a sus dudas morales, abordando las consecuencias que una persona debe asumir por tomar las decisiones equivocadas. Quizá sea la novela en la que más facetas personales del brigada Vila hayan sido plasmadas sobre sus cuatrocientas páginas. Y es sorprendente, a la vez que entrañable, una conversación entre el brigada y la sargento en la que el superior se abre a Chamorro, revelándole varias cosas personales que tienen que ver con las deudas que emergen del pasado.
La marca del meridiano hace referencia a un arco en la Nacional II, entre las localidades de Bujaraloz y Peñalba, y que señaliza el punto exacto por el que pasa el meridiano de Greenwich, esa línea imaginaria a partir de la cual se empiezan a contabilizar las longitudes de todos los puntos geográficos y que separa también de forma simbólica el Este del Oeste. En la novela divide también dos mundos, dos tramos vitales, los del brigada Vila, que no acaba de integrar muy bien, como casi todo el mundo, su pasado con su presente.
“La marca del meridiano” es la séptima entrega de una serie que se inauguró en 1998 con “El lejano país de los estanques”, novela que propicia el bautismo de fuego de los personajes que inauguran la saga, la pareja de la Guardia Civil de los entonces bisoños sargento Rubén Belvilacqua y agente Virginia Chamorro. Los seguidores de estos insólitos personajes tenemos que esperar a veces varios años hasta que se publica otra novela de la serie, ya que el autor no se dedica de forma exclusiva a estos personajes, sino que publica otras novelas, ensayos, escribe columnas periodísticas en diversos diarios, etc., además de participar como jurado en diversos certámenes de novela, entre ellos el Nadal, y a partir de ahora supongo que del Planeta. Unos personajes que han ido transitando y madurando a través de “El lejano país de los estanques” (1998), “El alquimista impaciente” (Premio Nadal del 2000), “La niebla y la doncella” (2002), “Nadie vale más que otro” (2004, en realidad un libro de cuatro relatos), “La reina sin espejo” (2007) y “La estrategia del agua” (2010), en la que Vila y Chamorro son ascendidos respectivamente a brigada y sargento.
Una novela, por tanto, más que recomendable, tanto para los seguidores de la saga como para los que no han tenido todavía la oportunidad de leer ninguna de las anteriores, ya que se puede leer de forma independiente.
Como ya dije antes, espero que este premio signifique un antes y un después para un género que describe como ningún otro la realidad social, un género que seguramente y debido a la situación que vivimos, hará proliferar lectores y escritores. De lo que no me cabe ninguna duda, es que el premio consolida y consagra definitivamente a uno de los mejores escritores con los que contamos en el panorama nacional que para mí ya lo era antes de los galardones, que sí que son útiles a la hora de dar a conocer a un escritor al gran público.
Obras del autor:
Novelas:
Noviembre sin violetas (1995, ediciones Libertarias; 2000, Destino)
La sustancia interior (1996, Huerga & Fierro; 1999, Destino)
La flaqueza del bolchevique (1997, Destino). Finalista del Premio Nadal.
El lejano país de los estanques (1998, Destino). Premio El Ojo Crítico. 1ª parte de la serie Bevilacqua
El ángel oculto (1999, Destino)
El urinario (1999, Pre-Textos; 2007, Destino)
El alquimista impaciente (2000, Destino). Premio Nadal. 2ª parte de la serie Bevilacqua
El nombre de los nuestros (2001, Destino)
La isla del fin de la suerte (2001, Círculo de Lectores)
La niebla y la doncella (2002, Destino). 3ª parte de la serie Bevilacqua
Carta blanca (2004, Espasa). Premio Primavera de Novela
Nadie vale más que otro. Cuatro asuntos de Bevilacqua (2004, Destino). Libro de 4 relatos. 4ª parte de la serie Bevilacqua
La reina sin espejo (2005, Destino). 5ª parte de la serie Bevilacqua
Muerte en el "reality show" (2007, Rey Lear)
El blog del inquisidor (2008, Destino)
La estrategia del agua (2010, Destino). 6ª parte de la serie Bevilacqua
Niños feroces (2011, Destino)
La marca del meridiano (2012, Planeta). Premio Planeta. 7ª parte de la serie Bevilacqua
Libros de relatos:
El déspota adolescente (2003, Destino)
No ficción:
Viajes escritos y escritos viajeros (2000, Anaya)
Del Rif al Yebala. Viaje al sueño y la pesadilla de Marruecos (2001, Destino)
Líneas de sombra. Historias de criminales y policías (2005, Destino)
En tierra extraña, en tierra propia. Anotaciones de viaje (2006, La esfera de los libros)
Y al final, la guerra. La aventura de los soldados españoles en Irak (2006, La esfera de los libros, coescrito junto a Luis Miguel Francisco)
El Derecho en la obra de Kafka (2008, Rey Lear)
La flaqueza del bolchevique (2008, Lagartos de Cine, coescrito junto a Manuel Martín Cuenca). Guion cinematográfico y otros textos.
Sereno en el peligro. La aventura histórica de la Guardia Civil (2010, Algaba-Edaf)
Los trabajos y los días (2012, Libros.com - obra editada a través de crowdfunding)
Narrativa infantil y juvenil:
Algún día, cuando pueda llevarte a Varsovia (1997, Anaya)
El cazador del desierto (1998, Anaya)
La lluvia de París (2000, Anaya)
Laura y el corazón de las cosas (2002, Destino)
Los amores lunáticos (2002, Anaya)
Pablo y los malos (2006, Destino, coescrito junto a Violeta Monreal)
La isla del tesoro (de R. L. Stevenson) (2007, Edaf, adaptación)
Mi primer libro sobre Albéniz (2008, Anaya)
Albéniz, el pianista aventurero (2008, Anaya)
El videojuego al revés (2009, Anaya)
viernes, 23 de noviembre de 2012
Cerdos y gallinas, de Carlos Quílez, por Paco Gómez
La primera y única vez que vi a Carlos
Quílez fue en una mesa redonda celebrada en la Fundación Julián
Besteiro, en Madrid. La mesa llevaba el sugerente título de “Límites
y contaminación entre la realidad y la ficción. ¿Periodista de día y novelista
de noche?”. Moderada por el librero arquetípico Paco Camarasa, hablaron
por este orden, Juan Madrid, Rafael Reig y Carlos Quílez, exponiendo sus
particulares puntos de vista sobre el oficio de periodista. Y los tres coincidieron
en manifestar las dificultades de los profesionales libres en los medios de
comunicación, controlados cada vez más por intereses políticos y empresariales,
cada vez más siniestramente fusionados. Luego vino el turno de preguntas y yo
expuse que, lógicamente, no todos los novelistas son periodistas, pero que cada
vez son más los que cambian el oficio de la columna, la crónica o el reportaje
por la novela. Ante mi pregunta de que si la novela era el último territorio de
la libertad de expresión del periodista la respuesta fue contundente: “sí”. Después silencio. “Es que no te podemos decir más –decía
Carlos Quílez-, es que lo has clavao”.
El
maestro Juan Madrid, reciente ganador del premio de novela Fernando Quiñones,
se levantó de la mesa y me propuso echar un cigarro fuera. Nos acompañó Rafael
Reig, al que habían cesado hacía poco del diario público. Nos estuvo contando
los motivos, que me reservo por la privacidad de la confidencia, pero ya podéis
imaginar. Él era en esos momentos el vivo ejemplo de la falta de libertad de
prensa en los medios. Perdimos un columnista político excepcional, pero ganamos
un columnista cultural de lujo que desde entonces escribe en el suplemento
cultural de ABC. Pero también él, como Carlos Quílez, cada vez más ha dirigido sus
pasos hacia la novela, ganando incluso el prestigioso premio Tusquets.
“Cerdos
y gallinas” (Editorial Alrevés) nos habla de corrupción política,
periodística y policial de forma cruda, una novela muy acorde con los tiempos,
y Carlos Quílez se explaya a fondo. Utiliza el terreno de la ficción para
llevarnos hasta las mismísimas cloacas de la sociedad haciendo estremecer al
lector, y eso que todo ciudadano bien informado sabe que la realidad supera a
la ficción con creces. Para ello utiliza como hilo conductor a la personaje
protagonista, la periodista Patricia Bucana, que ya utilizó en
su novela “La soledad de Patricia” (Premio Crims de tinta 2009). Patricia
se mueve entre confidentes que dominan los bajos fondos, y también obtiene
información de la Guardia Civil, Policía Nacional y Mossos d’esquadra, no tan
bien avenidos como nos quieren hacer ver desde las administraciones públicas.
La trama comienza con la desaparición de un alijo de droga y termina con el
caso de corrupción de un político aspirante a President de la Generalitat.
Entre medias, los hechos se van sucediendo de forma vertiginosa, sucesos
aislados que vistos desde una perspectiva global, forman una tela de araña
difícil de desentrañar que solo la frialdad y la sagacidad de la periodista conseguirán
esclarecer.
Carlos
Quílez nos muestra un mundo cerrado, con su propia jerga, con sus propias
reglas, en el que la frontera de lo legal y lo ilegal se entrecruzan en
multitud de ocasiones. Jueces y policías corruptos se dan la mano con
directores de periódicos cuya moralidad es más que dudosa, en clara complicidad
con políticos que, más que servir a la ciudadanía, se sirven a ellos mismos. Y
lo hace con un estilo directo, como si escribiera a navajazos, con unos
diálogos que por momentos ponen los pelos de punta, metiéndonos en los
entresijos de la delincuencia merced a una gran labor de documentación en la
que seguramente ha jugado un papel transcendental su puesto de director de
Análisis de la oficina Antifraude y Contra la Corrupción de Catalunya.
Una
novela negra, negrísima, altamente recomendable y, como decía antes, muy actual
en donde el sistema es atacado desde dentro y desde fuera. Un caso, resuelto
por la integridad de Patricia y de unos funcionarios que en más de un caso han
de enfrentarse a compañeros y superiores jugándose algo más que su propio
trabajo.
Comentar
una vez más el acierto de Alrevés, que ha conseguido aglutinar a un grupo de
escritores que tienen mucho que decirnos a través de su narrativa. Es difícil
equivocarte si eliges una novela al azar de esta editorial y a las pruebas me
remito: (Julián Ibáñez, Andreu Martín, Luis Gutiérrez Maluenda, Susana
Hernández, Jordi Ledesma, Gonzalo Garrido, Víctor del Árbol, etc., y ahora
Carlos Quílez).
sábado, 3 de noviembre de 2012
Sorteo de mi novela "Al otro lado"
¿Quieres conseguir mi novela "Al otro lado" gratis? Pues este es tu sorteo.
Bases:
1. Compra mi novela en Estudio en Escarlata (91 543 0534) o en la librería de Cecilia (913 730 653) y especifica que te la manden dedicada. Mi dedicación con mi firma, será como tu recibo de participación en el sorteo.
2. Me envías un e-mail a sorteoalotrolado@yahoo.es,
3. El premio: El premio consiste en 20 euros en metálico y una bandeja de jamón ibérico del Eroski de mi barrio que te enviaré donde me digas.
4. La fecha tope para participar es el 31 de diciembre.
5. No somos na...
sábado, 20 de octubre de 2012
Al otro lado, por Paco Gómez
Cuando me planteé escribir esta novela, pensé en algunos temas que me habían marcado como lector: las órdenes de caballería, las órdenes herméticas europeas (Golden Down, órdenes de rito masónico, etc.) y en las otras realidades que plantean los chamanes desde Sudamérica a la estepa rusa, pasando por África, Oceanía y sin pasar por alto la propia tradición druídica europea. Desde que era un joven apasionado y soñador, quizá prematuramente desilusionado por la realidad que me rodeaba, me llamaron la atención filosofías que promulgaban otras dimensiones más elevadas a las que todos podríamos tener acceso, siempre que fuera a través de la experimentación, no de la fe. Por eso nunca fui muy religioso, porque eso de creer en lo que dicen unos y otros por el artículo treinta y tres no va conmigo. A pesar de todo, en mis novelas siempre salen curas, obispos y en esta última hasta el Papa, la ignorancia es muy atrevida.
Yo no me inicié en la lectura con el Quijote ni con los clásicos, me aburrían someramente. Mi padre fue toda la vida un obrero y mi madre una ama de casa. Lo que quiere decir que en mi casa no había estanterías de caoba repletas de libros. En mi calle había charcos y barro en invierno, y tierra reseca en verano. Pero había biblioteca, en la que te podías refugiar cuando hacía frío o calor. Así que un día llegó a mis manos un tomo de cuentos de Poe. Más tarde vinieron Castaneda y Lobsang Rampa. Después Michael Ende y King.
Por eso, tanto en mi novela “El círculo alquímico” como en la nueva, “Al otro lado”, publicados ambos por la editorial Ledoria, hay mucho de esos mundos que yo me imaginaba de joven, mundos que trascienden la realidad ordinaria para enseñarnos lo que no se puede percibir en el estado de vigilia. “Al otro lado” nos describe el relevo generacional de un grupo que maneja todos estos conceptos. He fusionado chamanismo con tradición hermética europea, escribiendo algo que yo pienso que nadie había escrito todavía, siempre en el terreno de la ficción. Hay pasajes históricos, pero no quería escribir una novela histórica, sino actual. Por eso la trama empieza con una periodista que quiere escribir una novela sobre su abuelo, que murió en un campo de prisioneros francés al término de la Guerra Civil. Para ello, Carmen concierta una entrevista con un anciano que también estuvo en el campo de Vernet y que dice
haber conocido a su abuelo. Pero el anciano no es en realidad quien dice ser y deja impresionada a la periodista con un tema que no voy a desvelar por no destrozar la trama ante los lectores y que será el que escoja la periodista para escribir su novela. Pronto se dará cuenta de que la novela es un ardid del anciano para atraerla a una misteriosa casa de Serrano que es una de las sedes de la organización cuyo maestrazgo ostenta él mismo. Carmen y su amigo Juan Carlos, historiador que le ayudará en la documentación, pronto descubrirán que en la casa no están solo ellos, sino un grupo cuyos componentes, de la más variada procedencia, serán compañeros suyos en la andadura de relevar al antiguo grupo en la organización.
La trama está centrada en Madrid, pero también en Burgos, en el condado de Cork (Irlanda), Roma y Asturias, ya que siempre hago viajar a mis personajes, física y espiritualmente. De todas formas, no es una novela que se adentre en profundidades filosóficas. Mi intención siempre es la de entretener al lector con una historia que se pueda leer en casa, en el Metro o en la consulta del médico. Y si lo consigo con esta nueva novela, si consigo una sonrisa en un lector o un mensaje de agradecimiento por haberla escrito, mi misión estará cumplida.
Unas pinceladas biográficas:
Tengo 46 años, así que ya he visto unas cuantas cosas. Desde hace veinte imparto clases de Electrónica y Electricidad en un instituto público. Hace relativamente poco empecé a escribir novelas. También escribo relatos, poemas y canciones. Además toco la guitarra, la batería y canto. Actualmente toco en diversos garitos (donde me dejan) con Rock & Books (con los compañeros escritores Pedro de Paz y Javier Márquez).
En 2010, la Editorial Ledoria publica mi primera novela, "El círculo alquímico". Esta misma editorial sigue confiando en mí, y este mes de octubre de 2012 quedará en mi recuerdo por la publicación de mi segunda novela, "Al otro lado". Ambos son una fusión de géneros, aunque han sido clasificados como thrillers esotéricos. He ganado premios de novela corta y poesía y he sido finalista en muchos. Hay relatos y poemas míos en una buena cantidad de antologías. Pero no os fiéis de los premios. Yo hace tiempo que he dejado de participar en ellos. Leed mis novelas y, si os entretienen, yo me doy con un canto en los dientes.
Me lo paso bien escribiendo, así que amenazo con seguir haciéndolo. Desde mi punto de vista no hay nada comparable con la música y la literatura. Lo jodido es que nunca dejas de aprender, que mola, no digo que no. Pero a veces también es una jodienda por el esfuerzo que implica. No vivo de la música ni de mis libros. Hacerlo es jodidamente complicado. ¿Que si me gustaría? Sería el tipo más feliz del mundo.
jueves, 11 de octubre de 2012
Invasor, de Daniel Calparsoro, basada en la novela de Fernando Marías, por Paco Gómez
Película: Invasor. Dirección: Daniel Calparsoro. País: España. Año: 2012. Género: Thriller. Interpretación: Alberto Ammann, Antonio de la Torre, Inma Cuesta, Karra Elejalde. Guion: Javier Gullón y Jorge Arenillas. Producción: Juan Gordon, Emma Lustres y Borja Pena. Música: Lucas Vidal. Fotografía: Daniel Aranyó. Montaje: David Pinillos. Diseño de producción: Juan Pedro de Gaspar. Distribuidora: Buena Vista International Spain. Estreno en España: 30 Noviembre 2012.
Pocas han sido las veces que he salido del cine tan satisfecho de ver una película. Me suele pasar con el cine americano, sobre todo con los clásicos o con aquellas películas que prometen serlo. No tengo nada en contra del cine español, más bien al contrario, aquí hay más, mucho más talento del que se muestra. La diferencia entre el cine americano y el español es la abismal diferencia de presupuestos, nada más.
En “Invasor”, Pablo, un médico militar del ejército español y Diego, su enfermero, a los cuales dan vida de forma magistral Alberto Ammann y Antonio de la Torre respectivamente, sufren un atentado en la guerra de Irak de 2003. Sobreviven y tienen que buscarse la vida, solos y heridos. Después de caminar kilómetros por una tierra inhóspita y desierta, llegan a un poblado. Sin saber muy bien si sus habitantes serán insurgentes o gente pacífica, no tienen más remedio que encaminar sus pasos hacia la primera casa que se encuentran. Lo que allí ocurre es lo que pasa en todas las guerras, hechos producidos por el terror y el miedo humanos llevados al límite.
Cuando Pablo despierta, ya en su ciudad natal, empieza a recordar. Y lo que recuerda no le gusta. Aún menos le gusta el empeño del ministerio en considerarlos héroes. A partir de aquí, todo su empeño es encontrar a Pablo, que le esquiva en varias ocasiones hasta que no tiene más remedio que recibirle. Ambos tendrán que elegir entre ser héroes condecorados y millonariamente indemnizados o ser fieles a sí mismos y ser proscritos.
La película tiene un ritmo trepidante a pesar de recurrir a la técnica del flashback para narrarnos la historia. Mantiene al espectador en tensión durante todo el tiempo que dura la proyección. Incrementan la angustia los primeros planos de los personajes protagonistas, llenos de medias barbas y gotas de sudor que trasladan el sufrimiento de los personajes a los espectadores de manera automática. Mención especial merecen los planos aéreos que permiten ver paisajes y personajes desde otra perspectiva, nada habitual en una película comercial.
“Invasor” de Daniel Calparsoro, está basada en la novela del mismo título de Fernando Marías, quien ha quedado muy contento con el resultado de la película, a pesar de que esta es fiel al libro solo hasta la mitad. Mientras Marías camina en la novela hacia un desenlace sobrenatural o paranormal, la película lo hace hacia un trhiller de intriga con connotaciones políticas. A quienes quedaron prendados de la novela, la película le ofrece un final alternativo.
Por lo demás, nada que objetar. Si queréis ver una buena película, no os va a quedar más remedio que pasaros por el cine a partir del 30 de noviembre.
Fernando Marías: En 1975 se trasladó a Madrid con la intención de estudiar cine, estableciéndose en esa ciudad. Comenzó en la narrativa escribiendo guiones para la televisión, destacando entre ellos la serie de falsos documentales Páginas ocultas de la historia. En 1990 escribió su primera novela La luz prodigiosa, comenzando su carrera como novelista.
Obra narrativa:
La luz prodigiosa (1990).
Esta noche moriré (1992).
Páginas ocultas de la historia (1997), escrita en colaboración con el también escritor bilbaíno Juan Bas.
Los fabulosos hombres película (1998).
El niño de los coroneles (2001).
La batalla de Matxitxako (2001).
La mujer de las alas grises (2003).
Invasor (2004), Premio Dulce Chacón de Narrativa Española, 2005.
Cielo abajo (2005).
El mundo se acaba todos los días (2005).
Zara y el librero de Bagdad (2008), Premio Gran Angular, 2008.
Todo el amor y casi toda la muerte (2010), Premio Primavera, 2010.
El silencio se mueve (2010).
Guiones cinematográficos:
El segundo nombre (2001)
La luz prodigiosa (2002)
Antologías de cuentos
Steampunk: antología retrofuturista. Selección de textos y antólogo: Félix J. Palma. Relatos de Óscar Esquivias, Fernando Marías, José María Merino, Juan Jacinto Muñoz Rengel, Andrés Neuman, Fernando Royuela, Luis Manuel Ruiz, Care Santos, José Carlos Somoza, Ignacio del Valle, Pilar Vera y Marian Womack. Ed. Fábulas de Albión, 2012.
Daniel Calparsoro: Nace el 1968 en Barcelona. Aunque a los pocos meses se trasladó su familia a San Sebastián. Compaginó sus estudios de cine con los de ciencias políticas en Madrid, su formación cinematográfica la realizó en Nueva York.
Se dio a conocer en España como director con Salto al vacío en 1995 protagonizada por su ex mujer Najwa Nimri. Su vida profesional y su vida personal ha estado muy ligada a esta mujer, en la actualidad comparte su vida junto a la actriz Patricia Vico con la que tuvo un hijo, Hugo.
Filmografía:
Año Película
2012 Invasor
2010 Tormenta (telefilme)
2010 Inocentes (telefilme)
2009 La ira (telefilme)
2008 El castigo (telefilme)
2005 Ausentes
2002 Guerreros
1999 Asfalto
1997 A ciegas
1996 Pasajes
1995 Salto al vacío
Televisión:
Tormenta (2010), miniserie de televisión, como guionista y director. Producida por New Atlantis.
El castigo (2008), miniserie de televisión, como guionista y director. Producida por New Atlantis.
La ira (2009), miniserie de televisión, como guionista y director. Producida por New Atlantis.
Inocentes (2010), miniserie de televisión, como guionista y director. Producida por New Atlantis.
martes, 9 de octubre de 2012
Contra las cuerdas, de Susana Hernández, por Paco Gómez
“Contra las cuerdas” (Alrevés
editorial), de Susana Hernández, es la segunda entrega de
las subinspectoras de policía Miriam Vázquez y Rebeca Santana,
tras “curvas peligrosas”
(Odisea Editorial, 2010). En su ópera prima policial, las
subinspectoras investigaban la aparición en un contenedor próximo al parque del
Tibidabo del cadáver de una disminuida psíquica. Rebeca acababa de salir de la
academia y tuvo que luchar con el carácter huraño de Miriam, más mayor y experimentada
que ella, y con las burlas de algunos compañeros por su condición de
homosexual. “Curvas peligrosas” dejaba buen sabor de boca y olía a saga. No
solo por la trama policial, resuelta por las dos subinspectoras que finalmente
logran congeniar, sino por la caracterización de los personajes y el tránsito
de estos por los paisajes urbanos de una Barcelona cuyas miserias Susana saca
de la trastienda para mostrárnoslas en su más cruda realidad.
En “Contra las cuerdas”, las dos policías investigan a un asesino en serie que viola a sus víctimas con un cuchillo para terminar matándolas por estrangulamiento. Los personajes vuelven a ser complejos y Rebeca se lleva el papel de protagonista principal. Susana ahonda en las profundidades de su psiquis y nos ofrece todo un repertorio de sus problemas personales, con su novia, con su madre convicta y con ella misma. Utiliza la técnica del narrador omnisciente aunque centra la narración en la subinspectora Santana, un personaje con mucha fuerza que no deja de sorprendernos volviéndose a levantar cada vez cuando las vicisitudes de su vida personal y laboral la tumban. Esta técnica permitiría a la autora centrar los capítulos en diversas escenas, pero Rebeca, como digo, tiene el suficiente imán para acaparar ella sola la dinámica narrativa. Solo en algunos capítulos de una página, la autora nos ofrece de forma lírica y magistral los pensamientos de alguien anónimo, aunque el lector imagina que es la chica cautiva en manos del psicópata, sexta víctima y alguien muy cercano al entorno de Santana.
Además, Rebeca tiene que luchar contra sus compañeros, porque pronto se da cuenta que los crímenes son demasiado sofisticados para la mente del sospechoso que tienen detenido. En la novela, nada es lo que parece, lo que traslada al lector una tensión y una incertidumbre que solo se verá resuelta en el desenlace, en el que además se resuelven algunas de las subtramas de tipo personal, ajenas a la investigación, pero que sin embargo no están de más, ya que influyen decisivamente en el día a día de la subinspectora Santana que, además de policía, es persona.
Siempre es reconfortante descubrir nuevos autores que dejan tan buen sabor de boca. A veces ocurre por casualidad. Otras, porque alguien te comenta. En mi caso fue porque sigo de cerca la trayectoria de la editorial Alrevés, una editorial que cuenta con el mérito de haber puesto en el mercado a Maluenda, Jordi Ledesma, Víctor del Árbol y a la propia Susana, entre otros.
En “Contra las cuerdas”, las dos policías investigan a un asesino en serie que viola a sus víctimas con un cuchillo para terminar matándolas por estrangulamiento. Los personajes vuelven a ser complejos y Rebeca se lleva el papel de protagonista principal. Susana ahonda en las profundidades de su psiquis y nos ofrece todo un repertorio de sus problemas personales, con su novia, con su madre convicta y con ella misma. Utiliza la técnica del narrador omnisciente aunque centra la narración en la subinspectora Santana, un personaje con mucha fuerza que no deja de sorprendernos volviéndose a levantar cada vez cuando las vicisitudes de su vida personal y laboral la tumban. Esta técnica permitiría a la autora centrar los capítulos en diversas escenas, pero Rebeca, como digo, tiene el suficiente imán para acaparar ella sola la dinámica narrativa. Solo en algunos capítulos de una página, la autora nos ofrece de forma lírica y magistral los pensamientos de alguien anónimo, aunque el lector imagina que es la chica cautiva en manos del psicópata, sexta víctima y alguien muy cercano al entorno de Santana.
Además, Rebeca tiene que luchar contra sus compañeros, porque pronto se da cuenta que los crímenes son demasiado sofisticados para la mente del sospechoso que tienen detenido. En la novela, nada es lo que parece, lo que traslada al lector una tensión y una incertidumbre que solo se verá resuelta en el desenlace, en el que además se resuelven algunas de las subtramas de tipo personal, ajenas a la investigación, pero que sin embargo no están de más, ya que influyen decisivamente en el día a día de la subinspectora Santana que, además de policía, es persona.
Siempre es reconfortante descubrir nuevos autores que dejan tan buen sabor de boca. A veces ocurre por casualidad. Otras, porque alguien te comenta. En mi caso fue porque sigo de cerca la trayectoria de la editorial Alrevés, una editorial que cuenta con el mérito de haber puesto en el mercado a Maluenda, Jordi Ledesma, Víctor del Árbol y a la propia Susana, entre otros.
Como dije anteriormente, los lectores estamos deseando ver
cómo va evolucionando Rebeca Santana y su entorno, porque esto promete ser una
de las sagas más famosas del policial español. Enhorabuena, Susana. Sigue con
ello, no lo dejes.
Susana Hernández (datos tomados de la editorial Alrevés):
Nació en Barcelona. Estudió Imagen y Sonido e Integración
Social y compagina estudios de Investigación Privada y de Psicología en la
Universidad de Barcelona. Ha colaborado en varios medios de comunicación
escritos, ejerciendo como crítico musical y redactora de deportes, así como en
medios radiofónicos, y, actualmente, imparte cursos literarios y colabora en
distintos medios como crítica literaria y redactora.
Ha publicado la novelas: La Casa Roja (Premio Ciudad de Sant
Adrià 2005), La puta que leía a Jack Kerouac (Lesrain 2007 y, en formato ebook,
LCLibros 2012), Curvas Peligrosas (Odisea Editorial 2010), que ha sido
considerada por Lorenzo Silva una de las tres mejores novelas negras publicadas
en 2010, y el libro de relatos Enamórate (Odisea Editorial 2012) junto a otros
autores. Asimismo, sus relatos y poemas han sido incluidos en diferentes
antologías y publicaciones literarias.
En su haber cuentan diversos premios de novela, relato y
poesía: I Premio Poesía Lésbica Versales 2009, Finalista Premio de novela
Katharsis 2009, I Premio Ciudad de Sant Adrià de Besòs de Novela 2005, Premio
Contradiction 2003, Premio Villa San Esteban de Gormaz 2002, y Premio de relato
«Mujeres» de Santa Cruz de Tenerife 2001, entre otros.
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