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jueves, 27 de septiembre de 2012

El pensamiento único, por Paco Gómez

De un tiempo a esta parte, el pensamiento único se ha instalado en nuestra sociedad. Se nota en todos los ámbitos y se refleja en la prensa cada día. Tertulianos que, además de estar en radio y televisión, escriben su columna diaria o semanal, se dedican a defender con uñas y dientes los intereses de los medios a los que sirven y van moldeando las mentes de los que adolecen de pensamiento crítico. Estos comentaristas de lo diario que lo mismo opinan de la guerra de Irak que del hundimiento de la bolsa en Moldavia, no entienden de nada. Más bien son artistas de la retórica, trileros del birlibirloque demasiado bien remunerados, profanadores de la santa profesión que debería ser el periodismo. Tanto, que están tan alejados de la realidad del resto de los mortales como los políticos, banqueros y empresarios capitalistas a los que defienden.
¿Qué ocurre? ¿Qué no hay periodistas que sepan escribir y debatir? Los hay. Muchísimos. Pero no tienen los contactos necesarios para acceder a los grandes medios. Tampoco durarían mucho en ellos si lo que pretendiesen fuera ejercer la libertad de expresión. El otro día pude seguir la manifestación en torno al Congreso por las excelentes fotos de Reuters. Tanto las emisoras españolas como los periódicos on-line, daban una información bastante sesgada. Para la mayoría de los medios españoles, lo del pasado martes fue una perroflautada más o menos organizada, nada más lejos de la realidad. El Gobierno estaba preocupado por la imagen de España ante los mercados. Incluso ayer, nuestro presidente, el señor Rajoy llamaba patriotas a aquellos que se quedaron en sus casas.
Voy cumpliendo ya unos años, cada vez más, como todo quisqui. En mi vida había visto tanto surrealismo en el Gobierno y en los medios. ¿Qué pasa, señor Rajoy, que ahora el que protesta es un antipatriota? ¿No será que está ejerciendo su derecho constitucional a manifestarse? ¿Y no será que a lo mejor está cabreado porque se ha quedado en paro junto a su mujer y no tiene ni para comer?
Lo extraño es que en este tipo de concentraciones no haya un millón de personas en vez de las decenas de miles que aguantaron el festival perroflautil (que agredieron a los policías) y policial (estos agredieron a todo el que se ponía por delante, llevara o no rastas). Porque lo cierto es que, señores políticos, señores banqueros y señores periodistas del pensamiento único, con permiso de los señores, lo cierto es que no han sido los ciudadanos los que han causado esta crisis.
Otra de las pautas que a estas alturas ya se dan por sentadas es considerar de izquierdas a quienes piensan diferente al canon impuesto, criminalizar al que protesta, tachándole de sectario o de reliquia obsoleta, aunque las opiniones vertidas sean construidas desde el más estricto sentido común. Lo hace Rajoy y lo hizo Zapatero en sentido opuesto, ambos responsables de la falsa democracia de la que creemos gozar y que no es nada más que un bipartidismo apoyado en nacionalismos que se deleitan de una injusta ley electoral impuesta sin paliativos.
La lucha, el sentido común y la lógica, lejos de ser términos obsoletos, como nos quieren hacer creer, está hoy más vigente que nunca, mucho más cuando el pensamiento único se cuela hasta por las rendijas de nuestras ventanas.

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